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Lugar de encuentro. En un mundo donde cada vez hay mas pasajeros y menos viajeros........................................... Todas las fotografías de este blog pertenecen a su autor, menos aquellas que así lo indican.

8.21.2008

Dublín hoy y Otras islas.

El río Liffey desde el Grattan Bridge.

El Dublín de hoy está cargado de historia, a pesar de que la incipiente recuperación económica de los últimos años es patente, da la impresión que aparte de apuntarse al carro de la modernidad también saben cuidar y mimar sus tradiciones y su patrimonio.

Una mañana, tras haber pateado ya varias veces los lugares mas interesantes, decidí hacer una larga excursión, me salí del mapa, y así a tientas llegué después de varias horas a Glasnevin. Esta localidad es famosa por dos cosas, su cementerio, -tiene un capítulo en el Ulises de Joyce- y por sus jardines. No pretendía visitar ninguna tumba en concreto, llegué fácilmente a la de Michael Collins pero no tiene mucho interés, mi motivo era observar sus enormes árboles. Un secuoya gigante californiano y varios cedros del Líbano entre otros muchos. Es un lugar muy bello, tanto como los National Botanic Gardens justo al lado. La anécdota del día fue encontrar una de las dos torres vigías del siglo XIX, de cuando las leyes de anatomía no permitían la cesión de cadáveres para el estudio de medicina. Las dos torres fueron construidas para vigilar a los ladrones de cadáveres que trabajaban para los cirujanos. Creo que los denominaban “resurreccionistas”.



Glasnevin Cemetery.

El jardín botánico es muy interesante, fue inaugurado en 1795. Árboles plantados que datan del siglo XVIII, una secuoya gigante de 30 metros de altura y formidables Eucalyptus Gunii de Tasmania, entre otras 16.000 especies de plantas.
La guinda del pastel son los enormes invernaderos de metal construidos en 1843 y 1849. Desgraciadamente sus famosos nenúfares gigantes no están, los pequeños invernaderos de madera donde se plantaron los primeros de Europa, parecen hoy día el jardín de la Familia Monster, habrá que esperar que los reconstruyan.


National Botanic Gardens.


Modernas viviendas en un gasómetro de 1885.



No se quien es Jesús del Campo, no he leído, ni visto siquiera otras obras suyas, escuché la reseña sobre este incalificable libro, una noche de insomnio en un programa literario a las retantas de la madrugada. Su título me llegó cuando aún no sabía que este verano sería para mi un verano muy isleño.
Jesús del Campo es un infatigable viajero, siempre lleva el “chip” puesto, y realiza una suerte de rito parecido a mis “contracampos” pero sin cámara. Debe ser historiador o un enamorado de la historia. Viaja en su coche -al menos en esta ocasión- y llega a diversos lugares, pregunta a los lugareños por ciertos rincones o parajes. Una vez allí los contempla en silencio unos instantes y marcha. Esos lugares son siempre muy especiales, campos de batalla, ruinas de fortalezas, el pueblo que vio la muerte en la horca de Juan Martín el Empecinado, o lugares donde vivieron o fueron presos reyes, reinas o poetas, también el cruce de ríos donde hizo noche el Cid Campeador… a veces su disertación vuela lejos y aparecen Butch Cassidy y Sundance Kid, el mosquetero d´Artagnan o Ricardo Corazón de León a ritmo música de vihuela o rock urbano. Se lee en un suspiro y deja poso.

Ah! Y esto es una pista.

Me voy unos días en busca de “otras islas”.
Ya les contaré a la vuelta.


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8.20.2008

POSTALER 54. (La vieja Dublín)

The Streets of Dublin: A Vendor of Books.
Walter Osborne.
Lo pueden ver en
The National Gallery of Ireland.

…”Cuando el coche atravesaba el puente O´Connell, Miss Callagan dijo:
-Dicen que nadie cruza el puente O´Connell sin ver un caballo blanco.
-Yo veo un hombre blanco esta vez –dijo Gabriel-.
-¿Dónde? –preguntó Mr. Bartell D´Arcy.
Gabriel señaló la estatua, en la que había parches de nieve. Luego la saludó familiarmente y levantó la mano.
-Buenas noches, Daniel –dijo alegre. “…

Último capítulo de Dublineses. “Los muertos”.


National Photographic Archive.
O´Connell Bridge, Dublin, c. 1905.

Poco antes de partir hacia Irlanda pase por mi librería de cabecera y compré Dublineses de James Joyce. El ejemplar reproduce en la portada una fotografía del puente O´Connell tomada, según reza en la solapa hacia 1910. Pensé que mejor lugar para leer este puñado de historias con la ciudad de fondo, que la propia ciudad.

Si se fijan en la postal que allí mismo compré y la portada del libro, verán que no solo es el mismo lugar, sino que es casi la misma hora, las sombras coinciden, aunque los tranvías, el señor de la bicicleta y los paseantes son otros, la ciudad no se detiene. En esa época aún estaba en pie la columna de Nelson, -vean al fondo a la izquierda-, mas antigua que su homónima en Trafalgar Square de Londres, y que fue derribada a bombazos por el IRA el 8 de marzo del 1966, y de la cual solo queda la cabeza que se conserva en el Civic Museum de la ciudad, y que no pude ver porque está temporalmente cerrado


O´Connell Bridge, agosto 2008.

Como no podía ser de otro modo hice la instantánea en la actualidad, aunque ante la imposibilidad de subir a la ventana junto al reloj donde fueron tomadas, queda un poco coja, así que decidí arrimarme a la orilla del Liffey. En la imagen pueden apreciar el moderno Monument of Light, -casi en el mismo lugar que la Nelson Column- una columna de acero de 120 metros de altura, erigida para celebrar el Milenium de Dublín, en los últimos años todas las grandes ciudades buscan un elemento que caracterice la modernidad de su ciudad.

Dublineses.
Compré el Ulises de Joyce en los ochentas con traducción de J.M. Valverde. Por esa misma época me regalaron “Retrato de un artista adolescente” con traducción de Dámaso Alonso, ambos seguían amarilleando en la biblioteca hasta que estos días los desempolvé, tras la lectura de Dublineses -escrito en 1914- con traducción de Guillermo Cabrera Infante creo que por fin tendrán su momento, e incluso pienso que ese es el orden normal para abordar los dos tomos del Ulises, alguien a calificado a “Retrato…” -también escrito en 1914- como el primer capítulo de su gran novela.
La prosa de Joyce es de lo mejor, los requiebros que hace con las palabras y el lenguaje fulminantes y sus imágenes casi cinematográficas, vean.

”El viejo Jack rastreó las brasas con un pedazo de cartón, las juntó y luego las esparció concienzudamente sobre el domo de carbones. Cuando el domo estuvo bien cubierto, su cara quedó en la oscuridad, pero al ponerse a abanicar el fuego una vez más, su sombra ascendió por la pared opuesta y su cara volvió a salir lentamente a la luz. Era una cara vieja, huesuda y con pelos. Los azules ojos húmedos parpadearon ante el fuego y la boca babeada se abrió varias veces, mascujando mecánica al cerrarse. Cuando los carbones se volvieron ascuas, recostó el cartón a la pared y, suspirando dijo;
-Mucho mejor así, Mr. O´Connor. “…

Es el principio del capítulo “Efemérides en el comité”.


Phibsborough Ro. Dos imágenes en una.

El local de un fotógrafo e instantánea de Moore Street Market, -en los alrededores de O´Connell Str.- allí los vendedores de fruta y verduras callejeros siguen cantando a voz en grito sus ofertas a los viandantes. También venden flores recién cortadas.


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8.18.2008

Dublín. Cientos de pubs.

The Bernard Shaw.

Un pub es algo mas que un bar o un restaurante, aparte de beber y comer, uno puede ver la televisión, escuchar música en directo y bailar, descansar cómodo del duro clima o dialogar y discutir con vecinos y desconocidos. Son enormes, con diferentes plantas y espacios, reservados o colectivos hay un lugar para cada cual y para cada momento.
El Libro Guinness de los Récords tiene el siguiente precedente. Tras fallar el tiro a un ave en una jornada de caza, el entonces director de la empresa cervecera, se preguntó cual sería el pájaro mas veloz, y decidieron hacer un listado de récords mundiales para que cualquier polémica en cualquier pub pudiera ser resuelta.

Stags Head.

Stags Head.
Pequeño y bello, aún conserva sus vidrieras y espejos originales. Escondido entre callejones pero fácil de localizar.

O´Donoghues´s.

O´Donoghues´s.
Muy cerca del parque Stephen Green. Familiar, gente de mediana edad y jóvenes. Muchachas vestidas para matar atracándose de red bulls. Buena música en vivo, de aquí precisamente surgieron bandas famosas como The Dubliners o The Wolftones. El camarero un poco tenso con los guiris -es decir especialmente con mi pronunciación- pero la clientela y los músicos encantadores.

The Brazen Head.

The Brazen Head.
El pub mas antiguo de la ciudad, aún conserva su entrada para carruajes y caballos, apartado del centro pero repleto de turistas americanos y muchachotes locales con la camiseta de su equipo jugando a las cartas. La cena muy sabrosa. Las paredes alicatadas de billetes de dólar con el nombre del turista americano de turno, que llegan a cientos en busca de sus orígenes. Oscuro y tenebroso como a mi me gustan.


The Oliver St. John Gogarty.

The Oliver St John Gogarty.
En pleno Temple Bar lleva el nombre de un amigo de James Joyce. Música en la entrada todos los días, menos los fines de semana que retiran las mesas y lo convierten en seudo disco. La música popular se traslada al primer piso. El último día me divertí mucho con el violinista de un trío, estaba comiendo su plato de beef en los momentos en que no entraba su parte musical. Tocaba, dejaba el violín, comía y así no predía el tiempo.


The Temple Bar.

The Temple Bar.
Es el mas famoso, y el que mas turistas tiene, siempre abarrotado y si te toca despedida de soltero ya puedes ir al de al lado. Hay música en directo casi todo el día, el set es pequeño así que no pueden ser mas de tres músicos a la vez. Repleto de retratos y fotografías de ilustres, a primera vista reconozco a Rory Gallagher, Tom Jones, Mr. 007 Sean Connery -ambos autografiados- y varias imágenes de cuando Casius Clay montó su show en la ciudad. También hay fotos del presidente J.F Kennedy, otro apellido irlandés ilustre.


Algunos disponen de un patio contiguo, entrada de carruajes o patio abierto que hacen la delicia de los fumadores, con estufas hasta en verano.

Hogan´s.
En el centro. Parece un bar de copas moderno pero con historia. Muy frecuentado por la muchachada local para empezar la noche y el ligoteo.


O´Neils.
O´Neills.
En la esquina con Grafton Sreet, especial para comer o cenar un buen beef con su excelente salsa, muy frecuentado por los estudiantes del Trinity Collage a la vuelta de la esquina. Me las deseé para encontrar un lugar tranquilo donde cenar después de pasar por su completo self service.

Slattery´s.
Está al norte del río Liffey, elegante, serio pero con clientela joven, no hay muchos turistas y es perfecto para escuchar folk en directo. Vi a un muchacho que hacía buenas versiones de clásicos pop con su guitarra entre pinta y pinta por supuesto. Buena cena.

DEVITTS.

Y tantos otros interesantes.

Y para quien no recuerde quien era Rory Gallagher aquí tienen su Bullfrog Blues.
5,01 minutos incendiarios. Músicos así también se forjaron tocando en los pubs.
www.youtube.com/watch?v=33Jaodra7AY


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8.17.2008

500!

New York City.

Y así sin pausa y sin prisa, este blog ha llegado al POST número 500.
500 entregas, una diaria los primeros seis meses, y luego según han ido viniendo.
Un blog que llegó de un viaje al sur, desde la soleada Málaga, con el tema implícito del viaje desde su primera entrada, aún sin tener claro para que servía esta herramienta.

NYC.

El motivo principal fue difundir y compartir “el chip del viaje”, intentar disfrutar de cualquier viaje por pequeño que fuera, desde el primer momento, y extender esta idea a nuestra vida cotidiana.

Berlín.

Donosti.

Amsterdam.

Sète.

Dublín.

Desde aquel lejano diciembre del 2005 se han ido sucediendo por aquí, viajes, lunas, Pioneros, Postales, cervecitas o cafetitos, ideas y recuerdos que he ido apuntando en mis Moleskine o guardando en sucesivas cajas de zapatos y lo principal y mas importante compartiendo con ustedes.


El Faro de la Mola. Formentera.

Y recuerden que lo mejor de este blog son sus visitantes que lo hacen vivo.
Gracias a TODOS por estar ahí.



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8.14.2008

DUBLIN.

Dublín.

Saludos! De nuevo en casa.

Esta vez le tocó el turno a Dublín, una ciudad que hacía mucho tiempo me apetecía visitar. Han sido unos días intensos de recorrer el lugar a pié, como a mi me gusta, Dublín la ciudad de los colores y los olores, de los cientos de pubs con música en directo, la ciudad de las tiendas de música y los museos gratuitos, de los parques verdes y las nubes perpetuas. Me repongo y si la tecnología me lo permite, les cuento estos días lo que por allí encontré.


Thomas Str.

Rathmines Road.

El famoso Temple Bar.

St. Stephen´s Green.

Y por cierto si hoy es día 16 de agosto; toca luna llena,
aunque el 15 -ferragosto para los italianos-
si la meteorología nos lo concede, ya la podremos disfrutar.


Y para los que estén de vacaciones y/o amantes de las aventuras, una recomendación literaria de aventuras reales.
“Las Montañas de la Luna” En busca de las fuentes del Nilo, de Sir Richard Burton.

Y para los que no tengan paciencia o así lo deseen, el film “Las Montañas de la Luna” de Bob Rafelson 1989. Donde Patrick Bergin e Iain Glen dan vida a los célebres militares británicos Richard Burton -célebre entre otras cosas por ser el traductor del Kama Sutra-, y el teniente John Speke que en la década de 1850 se dispusieron a encontrar las reales fuentes del río Nilo. La película esta basada en la obra de William Harrison “Burton & Speke”.

Las verdaderas montañas de la Luna.


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8.05.2008

vamos que nos vamos!

World Financial Center. Vestíbulo del Winter Garden.

Bien podríamos pasar un par de semanas mas hablando y mostrando imágenes curiosas de NYC, pero es momento de dejarla reposar, ya seguiremos con alguno de los temas si es menester y si viene a cuento.

Hay solo hacer un rápido repaso de algunas cositas interesantes o divertidas que por allí vimos.

Me hizo mucha gracia el vestíbulo del Winter Garden, ya completamente reparado tras los destrozos sufridos el famoso 11S. Me recordaba mucho a la Pennsylvania Station, esa maravilla de estación demolida para construir el horror arquitectónico del Madison Square Garden, ya mostré algunas fotos de la vieja estación antes de partir. (6.21.08).

Central Park.

Insistir que un pulmón como Central Park no es un sueño, es algo que las ciudades pueden hacer realidad. Tan necesario como mantenerse ocupado.

Greenwich Village.

La próxima vez tengo que dedicarle mas tiempo a Greenwich Village, cualquier rincón es una posible aventura y descansar en sus plazas una delicia. A destacar una tienda de ropa confecionada a medida para perros.

McSorley´s Old Ale House.

McSorley´s Old Ale House un bar que no solo permanece abierto desde 1854, sino que lo hace tal cual. En el East Village.
La anécdota fue que no se cabía, así que escogimos un lugar en la barra junto al espacio del camarero, pedimos dos jarras de cerveza y… nos trajeron cuatro! Era la Hora Feliz. Ni que decir que los lugareños las pedían de dos en dos, así se las servían de cuatro en cuatro, y hasta vimos una señorita beber de dos jarras a la vez, una encima de otra en cascada.

Upper Midtown.

Hay un momento en la tarde de los días despejados, que esta ciudad se enciende, al caer el sol los miles de cristales de sus edificios fulguran.

Theater District, el Hudson River y New Jersey al fondo.

Otro día contaremos la ascensión al Empire State Building, comenzamos la ascensión a la hora encendida y llegamos arriba completamente de noche. Pero valió la pena.


General Post Office. (Correos beaux arts).

Ahora les dejo por unos días, hay otras islas que descubrir.
Hasta pronto.



Como siempre a la vuelta les cuento.

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8.03.2008

New York New York

Los edificios desde Grand Army Plaza.

Hay un lugar sublime en esta interesante ciudad, un lugar que hace muchos años quería visitar, un lugar donde me permitiría el lujo de perderme cada día, sin ninguna prisa.
American Museum of Natural History es uno de los mayores museos de historia natural del mundo, abierto en 1877 abarca en la actualidad cuatro manzanas frente a Central Park. Conocía ya casi de memoria sus recreaciones de forillos con los animales disecados, formando escenas de su vida cotidiana, con todos los detalles imaginables.


El barosaurio mas grande del mundo.

Ya en la entrada se me puso la piel de gallina, como si hubiera entrado en un templo sagrado, tras una larga peregrinación. En el acceso principal desde Central Park a la segunda planta, junto a las taquillas, hay la reconstrucción de una hembra de barosaurio en pié protegiendo a su cría de un depredador, montado con piezas originales.


Sus decenas de salas abarcan todos los aspectos de la historia natural, vibramos especialmente con una sección de secuoya gigante, el corte tienen 1.342 círculos anuales y 4,8 metros de diámetro.


Así de repente me viene a la memoria las salas dedicadas a los indios americanos y canadienses, y su gran canoa haida de 19,2 metros de larga colgada en el techo de la sala. La gran sala con la reproducción de una hembra de una ballena azul de tamaño natural, réplica de una capturada en 1925. Un ejemplar así puede pesar 100 toneladas.
La bella Placenticeras intercalare encontrada en Alberta, Canada, un amonite transformado en gran gema de 75 millones de años.


Pero una de las salas que busqué impacientemente y que me dejó mejor sabor de boca, fue la Sala Ross de meteoritos, poder contemplar y tocar los enormes fragmentos del Cape York, pensando que ese objeto había pasado infinidad de años vagando por el espacios hasta chocar con nosotros.

Un fragmento pequeño proveniente de Cape York. Groenlandia.


Una de las exposiciones temporales que no pudimos ver por falta de tiempo
estaba dedicada a la evolución del caballo.
Vean un interesante vídeo sobre la muestra y su montaje.
Son 8,43 minutos si desperdicio.

THE HORSE: Behind The Scenes.


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8.02.2008

New Yorkers 10

Lunes 7 de julio. San Fermín. Bryant Park.
El césped está vacío porque terminaban de regar.

Los domingos los new yorkers toman las calles, las hacen suyas por completo, algunas grandes avenidas son cerradas al tráfico y aparecen toda clase de tenderetes con comida de todos los países imaginables. Y donde también pudimos encontrar filosofías locales extrañas. En un cartel de TAPAS MEDITERRÁNEAS (escrito así en castellano), abajo ponía; Felafel swarma, homos, mutabal, etc. Ya saben el Mediterráneo es pequeño pero largo.


Domingo 6 de julio. Murray Hill.

El 4 de julio es una fiesta especial en USA, si los 364 días restantes la ciudad está repleta de banderas azul, rojo y blancas, ese día afloran como setas por doquier, también las podemos ver en sombreros, camisetas, pañuelos, calcetines, cualquier prenda que usted pueda imaginar. El plato fuerte de la celebración de la independencia americana es un castillo de fuegos artificiales, el MACY´S 4th of July FIREWORKS que como todo aquí, es descomunal, tanto que no es uno sino muchos. A lo largo del East River se disponen un gran número de baterías -creo que eran cuatro- y son accionadas simultáneamente. Nosotros escogimos la situada frente al South Street Seaport, en el Pier 17 uno de los antiguos muelles del siglo XIX, reciclado ahora en gran zona comercial, desde allí veíamos los dos grandes puentes y la bahía.


4 de julio. Water Str. Financial District.


Pero vean como los nyrs amenizaban la espera.
Y ah! Ese día se podía consumir cerveza en la calle, al menos en el puerto. Y así lo hicimos.

4 de julio 2008. Pier 17. (0,31)


Macy´s son los almacenes mas grandes del mundo y patrocinan el evento, aquí todo tiene su esponsor y su mecenas.


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8.01.2008

New Yorkers 9



Si usted es empedernido paseante como nosotros, encontrará que hay un momento en que NYC cambia su morfología de repente, todos los carteles de las tiendas empiezan a estar escritos en chino, los viandantes son todos chinos, los conductores de autos y bicicletas son chinos -en esta ciudad hay muy pocas motos-, los parques infantiles están repletos de niños chinos y solo se oye hablar en chino. Hemos llegado a Chinatown.


Esta entrega podría llamarse “Perdidos en Chinatown”, -me gusta le pone suspense- aunque en realidad no nos perdimos, pero nos costó salir. Es un barrio grande y en continua expansión, que está menguando Little Italy, ya reducida a solo un par de travesías con pizzerías y restaurantes italianos alicatados de limusinas al atardecer. La tarde era muy calurosa, el beef del The Empire Diner hacía rato que peleaba, la temperatura superaba los setenta y seis, habíamos andado todo el día, y teníamos mucha sed, en nuestra cabeza solo se dibujaba una imagen; una botella de cerveza oscura bien fría. Pues no hubo manera, no se si los chinos no tienen bares, -la cerveza china no está mal ya la conozco-, pero entre lo singular del lugar y lo especial de la rotulación, aunque mirábamos atentamente cada uno de los locales y su mercancía expuesta, no vimos ningún sitio donde vendieran o sirvieran cerveza. El error fue que al salir no fuimos hacia Little Italy sino a Fulton y Financial District, y nos metimos en un barrio de enormes locales cerrados, ministerios y bancos, rodeados de policías y barricadas de seguridad. Al final encontramos un bar americano de toda la vida; enorme barra, poca luz, fotografías de jugadores de baseball en las paredes, varios televisores gigantes con varios programas a la vez, y bebedores parlanchines a todo volumen, era justo al lado de la Zona Cero. La cerveza superior, tostada creo recordar, una Blue Point, y que al final fueron dos, refrescadas en puro hielo como es costumbre aquí.




Por cierto lo mejor de Chinatown es visitar sus enormes pescaderías, esos lugares donde venden -entre una gran variedad de especies, la mayoría vivas-, el curioso marisco que deben importar exclusivamente, nunca había visto ejemplares tan extraños.

Esta foto la tomó el Profesor con su cámara nueva.

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7.31.2008

New Yorkers 8



Supongo que se han fijado que muchas de las fotografías mostradas estos días, están tomadas en Times Square. La razón es bien sencilla, el hotel donde nos hospedamos estaba justo en una bocacalle de esa concurrida esquina, el hall mas impresionante y las habitaciones mas pequeñas que he visto en mi vida, solo les diré que el encargado del diseño de remodelación fue Philippe Starck, y lo tuvo difícil para encajar una mesa, una cama, y un cuarto de baño en ese espacio.

Times Square es el lugar donde los new yorkers celebran la salida y entrada de año, está en plena zona de teatros y comercios, allí se presentan al público las novedades discográficas, o cinematográficas. Un lugar que me encantó a todas horas, yo que si tengo que bajar a les Rambles barcelonesas con alguna obligación, voy por los laterales o las calles colindantes a toda prisa, para huir de los turistas. Pero pasear es otra cosa, allí siempre sucede algo. Una muchacha es abordada por un hombre murciélago negro, un jovencito Frankenstein despistado admira la arquitectura y la publicidad moderna... Los neones luminosos no descansan ni a pleno sol, hay una concentración de limusinas que ni en una timba de mafiosos, de eso les puede dar buena cuenta el Profesor.




Efectivamente es el número 2 de Times Square.

Los new yorkers suelen practicar un deporte curioso, no solo gozan de todos sus musicales, hay decenas en cartel, sino que se esperan el tiempo necesario, para poder pedir un autógrafo o fotografiar a sus protagonistas, que cumplen religiosamenente su papel, amables y sonrientes.


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